El presidente de EE.UU., Donald Trump, interviene cada vez más en los mercados en un intento por contener el descontento público provocado por los elevados precios al consumidor, reporto el sábado pasado Axios.
La actual Administración se enfrenta con críticas relacionadas con su programa económico, por lo que se ha visto obligada a adoptar medidas destinadas a suavizar o eliminar sus principios fundamentales en el ámbito comercial, entre ellos, aranceles y preferencias para los productores nacionales.
Sin embargo, estos pasos garantizan solo un alivio limitado y permanecen incapaces de cambiar la situación en vísperas de las elecciones de medio mandato.
El viernes pasado, Trump declaró que reducirá temporalmente los aranceles sobre la carne de vacuno.
- Próximamente, el mandatario firmará la orden ejecutiva para ampliar 300.000 toneladas métricas la cantidad de carne de vacuno que puede entrar en EE.UU. con aranceles de importación reducidos. Según destacó la Casa Blanca, esta medida estará vigente durante 90 días.
- El presidente afirmó en sus redes sociales que planea que la carne importada se venda un 25 % por debajo de los precios actuales del mercado. "Este acuerdo reducirá los precios para los estadounidenses y, al mismo tiempo, permitirá que nuestro gran ganado vacuno estadounidense vuelva a crecer", dijo Trump.
- Sin embargo, los ganaderos estadounidenses arremetieron contra esta medida, advirtiendo que podría impedir los esfuerzos por recuperar sus rebaños diezmados.
En julio, el precio medio de la carne de vacuno picada alcanzó los 6,89 dólares por libra, lo que supone un aumento de alrededor del 10 % respecto al año anterior.
- La cabaña bovina de EE.UU. alcanzó su nivel más bajo en los últimos 65 años. La sequía y los precios altos han reducido la productividad del sector ganadero estadounidense.
- La importación del ganado aún se ve obstaculizado por los altos aranceles impuestos por la Administración de Trump. Entre los proveedores relevantes, figuraban México, Brasil y Australia.
Todo ello repercute directamente en los precios de la carne de vacuno, que se ha convertido en uno de los frentes en los que Trump intenta reducir los costes.
- La Casa Blanca intentó reducir los tipos de interés a largo plazo mediante la compra de bonos del Estado y la reducción de las tasas hipotecarias.
- Al mismo tiempo, Trump ejerció presiones a las empresas energéticas intentando bajar los precios de gasolina.
- Su Administración también exige una reducción de los precios en el sector minorista.

