Especialistas llaman a fortalecer la inteligencia emocional ante aumento de feminicidios en República Dominicana
Santo Domingo, 9 de febrero de 2026
Ante el alarmante aumento de los feminicidios en la República Dominicana, psicólogos y especialistas en salud mental reiteraron la urgente necesidad de promover la inteligencia emocional como una herramienta fundamental para prevenir la violencia extrema en las relaciones de pareja.
El llamado cobra mayor relevancia tras conocerse que al menos dos mujeres perdieron la vida este fin de semana a manos de sus parejas o exparejas, en hechos ocurridos entre el sábado y el domingo, que nuevamente han estremecido a la sociedad dominicana y reavivado el debate sobre la prevención de la violencia de género.
Inteligencia emocional y manejo de conflictos
La psiquiatra y terapeuta familiar Carmen Ramírez explicó que la inteligencia emocional consiste en la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones, así como las de los demás, permitiendo enfrentar los desafíos cotidianos y resolver conflictos de manera adecuada y no violenta.
Según la especialista, una gran parte de los feminicidios está vinculada a serias deficiencias en la comunicación dentro de la pareja, las cuales tienden a agravarse durante la convivencia y, especialmente, cuando la relación llega a su fin. En ese momento crítico, señaló, se produce lo que definió como un “encuentro dañino”, donde la incapacidad de manejar emociones como el rechazo, la frustración o los celos puede derivar en agresiones físicas, rupturas familiares traumáticas y, en los casos más extremos, en la muerte.
Ramírez sostuvo que, si las parejas lograran identificar a tiempo sus emociones, regularlas de manera saludable y mejorar sus habilidades para la resolución de conflictos, tendrían mayores posibilidades de cerrar ciclos de forma oportuna, sin recurrir a la violencia.
Señales de alerta antes de la tragedia
La psiquiatra advirtió que existen claras “banderas rojas” en personas con baja inteligencia emocional que, en muchos casos, terminan protagonizando hechos violentos. Entre estas señales mencionó la necesidad excesiva de control sobre la pareja, la desconfianza extrema, la inseguridad constante y una marcada baja autoestima.
A estas características se suman manifestaciones físicas y conductuales de agresividad contenida, como apretar los puños con frecuencia, golpear paredes, lanzar objetos o romper pertenencias durante discusiones. Ramírez explicó que estas conductas, cuando se combinan con altos niveles de estrés y falta de control emocional, pueden escalar rápidamente hasta convertirse en agresiones directas contra la pareja, culminando en feminicidios.
La raíz del problema comienza en la crianza
Para la especialista, la solución de fondo no se limita únicamente a la intervención en la adultez, sino que comienza desde la crianza y la formación emocional en el hogar. Subrayó la importancia de promover entornos familiares donde las personas se sientan amadas, seguras y escuchadas, con una comunicación clara y afectiva que incluya tanto el reconocimiento de los logros como correcciones firmes pero respetuosas.
“La educación emocional desde la infancia es clave para formar adultos capaces de manejar la frustración, aceptar el rechazo y resolver conflictos sin violencia”, afirmó Ramírez, al tiempo que llamó a las familias, las escuelas y las instituciones del Estado a asumir un rol activo en la prevención de la violencia de género.
Finalmente, reiteró que fortalecer la inteligencia emocional no solo contribuye a relaciones de pareja más sanas, sino que también puede salvar vidas y evitar tragedias que dejan profundas heridas en la sociedad dominicana.
