Revelan caída en recaudaciones, violación de topes presupuestarios y riesgo de deuda acumulada de $1,500 millones para fin de mandato
Por Angel Danilo Mesa
Santo Domingo Este, R.D.- En un hecho sin precedentes, el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio, presentó los estados de resultados correspondientes a los años 2024 y 2025. Sin embargo, estos documentos poco explícitos han generado más confusión que claridad, revelando una situación financiera alarmante que merece la atención de todos los ciudadanos del municipio.
Los documentos presentados resaltan una reducción significativa de las recaudaciones propias, lo que refleja una evidente ineficiencia en la gerencia recaudadora municipal.
Esta situación resulta paradójica si consideramos que en los últimos años la ciudad ha experimentado un importante crecimiento en inversiones privadas y desarrollo urbano, lo que debería traducirse en mayores ingresos tributarios, no en una disminución.
Más preocupante aún es la flagrante violación de los topes de gastos e inversión, modificados ilegalmente en favor de los alcaldes. Según la normativa vigente, el gasto en personal no debería superar el 30% del presupuesto; sin embargo, la administración actual está gastando casi el 50%, una cifra que solo puede calificarse como excesiva e irresponsable.
En cuanto a servicios, el porcentaje establecido era del 31%, pero ahora opera sin límites aparentes. Y lo que resulta más lamentable: la inversión en obras de infraestructura prácticamente ha desaparecido.
La construcción de canchas, parques infantiles, aceras, contenes, espacios recreativos y escuelas laborales, proyectos que fueron característicos de las administraciones del Partido de la Liberación Dominican, es ahora cosa del pasado. Las dos últimas administraciones parecen enfocarse únicamente en gastar recursos sin generar obras tangibles para la comunidad, e incluso destruyendo lo ya existente.
Según el estado financiero presentado por la alcaldía, el municipio ya arrastra una deuda de $300 millones de pesos por sobreejecución presupuestaria. Si esta tendencia continúa durante el resto del mandato, estaríamos hablando de una deuda acumulada cercana a los $1,500 millones de pesos, una carga que heredarán las futuras administraciones y que limitará severamente la capacidad de inversión y desarrollo del municipio.
•Recomendaciones urgentes para las autoridades municipales
Ante esta crítica situación, presentamos las siguientes recomendaciones a las autoridades municipales:
Implementar mecanismos efectivos de recaudación: Es imperativo eliminar la evasión municipal mediante una mayor supervisión y fiscalización entre las direcciones de ingresos. Resulta inaceptable que con tantas inversiones privadas en la ciudad, los niveles de recaudación sean cada vez menores.
Sanear la nómina municipal: Es necesario eliminar los cargos y asesorías innecesarias, así como las mal llamadas "cuotas zonales", donde cobran todos los presidentes zonales, y cuando estos están en el gobierno, traspasan el nombramiento a algún allegado o familiar. Esta práctica representa un desperdicio de recursos públicos.
Aumentar la inversión en servicios básicos: Se debe priorizar el servicio de aseo urbano y el mejoramiento de mercados y cementerios municipales. Estos dos últimos han sido prácticamente abandonados por la administración actual.
Retomar la construcción de infraestructura recreativa: Es fundamental volver a construir espacios deportivos y recreativos como canchas y parques infantiles, así como asegurar su debida electrificación para que puedan ser utilizados durante las horas nocturnas.
Crear un inventario urbano para la posteridad: Al ritmo que lleva la actual administración, no quedará nada tangible que mostrar. Es urgente que se documenten y ejecuten proyectos de infraestructura que beneficien a la comunidad y que puedan ser legados a las futuras generaciones.
La ciudadanía de Santo Domingo Este merece una gestión municipal transparente, eficiente y responsable. Los números presentados en estos estados financieros hablan por sí solos y demandan una acción correctiva inmediata.
El tiempo de las excusas ha terminado; es hora de que las autoridades asuman su responsabilidad y trabajen por el bienestar de todos los habitantes del municipio.
