LA INCERTIDUMBRE, NUEVA REGLA EN EL ORDEN MUNDIAL

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Por Felipe Castro

Romper los fundamentos que desde el 1945 han equilibrado con sus imperfecciones la Paz mundial, y pretender imponer la ley de la selva; de depredadores y presas, para imponer su criterio, es poner en estado de intermitencias las luces rojas de los “Push”, de los dispositivos nucleares, de destrucción masiva, al crear un estado de desconfianza generado por la intromisión de un presidente  gendarme a un Estado soberano, cuya única justificación caprichosa, que tiene como el exhibicionismo del más despiadado poderío militar en disposición de someter a la fuerza a Estados más débiles, es decir, a aquellos Estados que no gozan del privilegio de tener armas nucleares.


El método utilizado por el gendarme tiránico, Donald Trump, para llevar a cabo la “CAPTURA” de Nicolás Maduro, es a todas luces personal e ilegal, que ni contó, ni cuenta con la majestad de la aprobación institucional del Congreso de los Estados Unidos, ni mucho menos con el apoyo ciudadano de esa nación.


Trump, para el inicio de su política subliminal de terror colonial, acusó a Maduro y su entorno de narcotraficantes y terroristas que lideran el “Cartel de los Soles”. No es que cuestionemos que Nicolás Maduro y su entorno sean o no compromisario de tales acusaciones, lo que cuestionamos es, y nos llena de suspicacia, el método simplista de acusar con patente de corso al presidente de un Estado soberano preñado de recursos naturales por ser disonante con los intereses del Estado invasor.


Si esta aventura tiránica, de carácter colonialista, de Donald Trump, la comunidad internacional no le pone un stop, será el mayor cáncer que se institucionalizará en la geopolítica mundial, ya que no serán hechos aislados, sino política de Estado en cascada, en cada una de las áreas de influencias de los Estados gendarmes, convirtiendo a sus Estados vecinos en sus súbditos, retrocediendo a la sociedad de hoy a la egida del derecho natural internacional.


Viendo en frio la estrategia tiránica de Trump, hay que subrayar dos elementos semióticos altamente subliminal: a) la comunicación vertical de la “captura” de Nicolás Maduro vendiéndola como una cirugía exitosa para hacerle creer a sus futuras victimas lo fácil que es para el Estado gendarme capturar o secuestrar a cualquier presidente, con ausencia de pérdidas humanas. Sin embargo, solo de la República de Cuba murieron 32 soldados que eran parte de la seguridad de Maduro. b) La exhibición mediática cargada de morbosidad, avasallando la dignidad humana del presidente Maduro, con el único propósito de enviar un mensaje subliminal; que si no te sometes a mi tiranía colonialista imperial serás el próximo que pasará por esta situación.


El presidente Trump, para justificar su estrategia de colonialismo de saqueo de los recursos naturales de los países víctimas, abrazó como excusa el precedente proteccionista y oportuno para el continente americano, para el contexto de su época, denominada la Doctrina Monroe (América para los americanos).


La Doctrina Monroe la articuló el presidente estadounidense James Monroe, por primera vez, el 2 de diciembre de 1823, durante su séptimo discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso de los Estados Unidos (aunque no llevaría su nombre hasta 1850). fue una postura de la política exterior de los Estados Unidos para oponerse al colonialismo europeo en el hemisferio occidental. Sostiene que cualquier intervención en los asuntos políticos en el continente de América por parte de potencias extranjeras de otros continentes es un acto potencialmente hostil contra los Estados.


Decimos que la Doctrina Monroe en su contexto histórico, fue oportuna y necesaria, porque cuando se implementó no existía la dictadura de la ley moral, ni de la ley coercitiva; no había arbitraje internacional, pactos ni convenciones, y la diplomacia internacional era nula; claro, no existían esos mecanismos de modernidad, porque esa época era de transición avanzada de la ilustración a una sociedad mas civilizada. Frente a esa falencia normativa y tomando en cuenta que la política económica de los reinos europeos para la acumulación originaria del capital, tenia como base el colonialismo del saqueo de los recursos naturales, el comercio de la esclavitud, y para amedrentar, el exterminio de las etnias autóctonas del nuevo mundo.


Nicolás Maduro y la República Bolivariana de Venezuela son una puntita del iceberg multi puntas de los países miembros del Brics: grupo de economías emergentes (originalmente Brasil, Rusia, India, China y Sur África), es lógico pensar que la estrategia de Trump es disuadir la articulación de los lideres de este hemisferio, su postura adhesiva al BRICS que busca aumentar su influencia global y promover un orden mundial multipolar, coordinando políticas económicas y diplomáticas para dar voz al Sur Global, frente a las instituciones dominadas por occidente. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que buscan aumentar su influencia global y promover un orden mundial


 multipolar, coordinando políticas económicas y diplomáticas para dar voz al “Sur Global” frente a las instituciones dominadas por Occidente, con miembros actuales que incluyen a Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán, además de los fundadores, y con Indonesia uniéndose en 2025. Este grupo en los actuales momentos aporta mas del sesenta por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) Mundial, lo que constituye una amenaza el liderazgo económico de los Estado Unidos.


Como consecuencia, este acto generara la perdida de la confianza internacional, lo que llevará a estimular el resurgimiento del museo de la historia de los servicios secretos de las potencias, incentivando con los mayores esteroides al estilo de la KGB, LA MOZART y la CIA, para espionaje y contra espionaje, por la desconfianza entre los Estado, la desalación de la diplomacia internacional y la obligación de un reordenamiento de las áreas de influencia de los Estados gendarmes con sus Estados presas.


En este contexto creado por Donald Trump, ningún Estado gana, algunos como Irán tendrán cierto sosiego y otros, como Israel, perderán hegemonía en sus áreas de influencia, si las señales de Trump de América para los americanos son ciertas.


Si Europa en este nuevo orden mundial de caos e incertidumbre no se replantea, sucumbirá. Europa está obligada a crear un sistema de defensa propio, afín de no depender de la OTAN, que es lo mismo que depender en termino armamentista de los Estados Unidos. Tiene que plantearse un pacto de verdadera unión bélica y económica, ya que lograrlo no seria difícil, por que entre sus miembros tienen el poderío militar de Francia, Inglaterra e Italia, y en menor medida de España. Teniendo en lo económico a Alemania con una de las mayores economías del mundo.


Este acto pone en posición privilegiada a Rusia frente a Ucrania y los países circundantes, y a China frente a Taiwán.


En 1992, tres años después de la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania, como consecuencia del debilitamiento de la toda poderosa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Francis Fukuyama planteo su polémica tesis: la historia como lucha de la ideología ha terminado, con la imposición de un mundo basado en una democracia liberal impuesta tras el fin de la guerra fría.


Se puede decir que la tesis del 1992, de Fukuyama, es una verdad a media, en cuanto a la influencia de la democracia liberal y la globalización, como efecto de la caída del comunismo.  Así, el fin de la historia se interpreta como el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas.


Con lo acontecido en Venezuela, la madrugada del pasado 3 de enero, se puede afirmar, sin temor a dudas, que el fin de la diplomacia, como arbitraje universal, ha terminado, generando la incertidumbre como la nueva regla en el orden mundial.

Felipecastro2378@gmail.com

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