
,Armando Mosquea, el maestro del recuerdo que prepara un libro para despertar conciencias en Guerra
Por Diego Torres
San Antonio de Guerra — 25 de diciembre de 2025
San Antonio de Guerra.– El poeta y profesor pensionado Armando Mosquea, caminante incansable de la memoria y el tiempo, habló con el periódico digital Al Instante a Diario sobre el que define como el gran proyecto de su vida para el año 2026: una obra literaria profundamente humana, cargada de lirismo, identidad y conciencia social, nacida desde las entrañas mismas de su pueblo.
Mosquea, quien no es un profesor cualquiera, sino un educador que nunca dejó de enseñar aunque haya sido pensionado, sigue transitando a diario las calles de San Antonio de Guerra. En cada paso recuerda los árboles frondosos de antaño, las ardillas americanas que corrían libres por los callejones del pueblo, y aquella época de los colonos cuando la caña de azúcar dominaba el paisaje y marcaba el ritmo del trabajo y la vida.
Con voz pausada y mirada cargada de recuerdos, Armando reveló que ya adquirió su computadora, herramienta con la que se dedicará de lleno a la escritura. Aunque prefirió no revelar el título de la obra, dejó claro que será un libro que llevará “la pisada y la mordida del pobre y del rico de San Antonio de Guerra”, una metáfora cruda y poética que retrata las desigualdades, los sueños rotos y las esperanzas compartidas de un mismo territorio.
Durante la conversación, el poeta estuvo acompañado del psicólogo Valentín Tavárez y de la madre de este, con quienes sostuvo un diálogo profundo sobre proyectos que, más allá de un libro, buscan sembrar conciencia. Armando Mosquea y Tavárez coincidieron en que esta iniciativa podría despertar a miles de jóvenes de Guerra, no para que sigan el camino fácil de las bebidas alcohólicas y el vacío, sino para que encuentren el camino de Dios, la libertad interior y una vida hermosa, con propósito y valores..
Fuera de cámara, Mosquea dejó escapar parte de la lírica que habitará su obra: los grillos sentados en los cordeles como viejos músicos del silencio, las ranas brincando en los lagos de Marco Toro, en La Joya, los carnavales llenos de color y tambor, y ese pueblo que respira poesía aun cuando muchos no lo noten. Todo eso, dijo, vivirá en las páginas de su libro como testimonio de un San Antonio de Guerra que resiste al olvido.
Armando Mosquea no escribe solo para leer, escribe para despertar. Su proyecto para 2026 promete ser un canto a la memoria, a la fe y a la dignidad de un pueblo que aún tiene mucho que contar.
