Guerra total en el PRM: César Rojas y Rodolfo Concepción se enfrentan por la alcaldía y dividen a San Antonio de Guerra
San Antonio de Guerra — 6 de octubre de 2026
Por Diego Torres
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) en San Antonio de Guerra atraviesa una de las crisis más profundas de su historia, envuelto en un clima de confrontación que lo conduce directamente hacia una división que podría costarle caro en las próximas elecciones. Dos figuras de peso dentro de la organización encabezan las posiciones enfrentadas: el actual alcalde César Rojas, quien llevó al partido al poder por primera vez y ha logrado dos mandatos consecutivos exitosos; y el pastor evangélico Rodolfo Concepción, presidente del comité municipal del PRM, quien aspira a la alcaldía.
La tensión estalló cuando el alcalde César Rojas aspiraba a asumir la presidencia del partido en el municipio, con todo supuestamente encaminado para ello. Sin embargo, la decisión del presidente Luis Abinader determinó que el pastor Rodolfo Concepción continuara como presidente del Partido Revolucionario Moderno en San Antonio de Guerra, frustrando la aspiración de Rojas y abriendo una brecha que hasta hoy no ha sido cerrada.
Hoy el pueblo se encuentra dividido: hay un sector que respalda la continuidad del alcalde César Rojas y otro que apoya la candidatura del pastor Rodolfo Concepción. Desde este medio nos mantenemos independientes, sin pertenecer a ninguno de los dos grupos, viendo la realidad con los ojos del pueblo. Lo que antes era un municipio tranquilo, donde la convivencia y el progreso marchaban de la mano, hoy vive un clima de enfrentamiento donde se sacan los trapitos al sol, se habla mal de compañeros de toda la vida y se olvida que todos pertenecen a la misma tienda política.
Viejos conocidos y figuras de la guardia histórica del partido se ven ahora distanciados, sin hablarse, atacándose en plazas y esquinas, como si fueran adversarios de distintos bandos. La realidad se palpa al recorrer cada rincón del municipio: vaya a Villa Vista, La Corcovada, El Toro, Mamón o El Fao, y verá la verdadera cara de lo que ocurre. La gente pregunta, se preocupa y teme que la división lleve a perder lo que con tanto esfuerzo se ha construido.
Si la convención se inclina por César Rojas, un sector importante ha advertido que no acompañará la decisión. Si se mantiene a Rodolfo Concepción como candidato, los seguidores del actual alcalde han hecho saber que tampoco respaldarán la designación. En cualquiera de los dos escenarios, las cuentas no dan: la suma de fuerzas divididas no alcanza para mantener el progreso del municipio, y la representación en el Congreso también corre serio riesgo de perderse.
La realidad es otra: no se trata de que el partido se quede en el poder por el poder mismo, sino de que se siga trabajando por San Antonio de Guerra. Que no se detengan las obras, que no se paren los servicios, que el pueblo no pague los platos rotos de las peleas internas. Los líderes deben entender que primero está la gente, después los cargos. Si no logran unirse, el 2028 será un año donde todos perderán.
