Por Diego Torres
Nuevo Jerusalén. — El abogado Rudy Liriano ha iniciado la construcción de un templo dedicado a la oración y a la palabra de Dios en la comunidad de Nuevo Jerusalén, una obra que busca convertirse en un espacio de esperanza, orientación y apoyo para las familias más necesitadas del sector.
El nuevo templo no será solamente un lugar de culto. Allí se tiene previsto recibir a niños, adultos mayores y familias de escasos recursos, además de desarrollar charlas educativas, escuela bíblica y diferentes actividades de orientación comunitaria. La intención es que la palabra de Dios llegue a cada rincón del barrio y que el templo se convierta en un punto de encuentro para toda la comunidad.
Esta nueva obra forma parte del compromiso social que, durante más de 40 años, ha mantenido Rudy Liriano a través de su fundación, dedicada a trabajar en favor de las personas más vulnerables.
A lo largo de estas décadas, Liriano ha impulsado numerosas acciones sociales, entre ellas el reemplazo de letrinas por baños dignos, la transformación de viviendas con pisos de tierra por pisos de cemento, así como la entrega de regalos y ayudas a madres, padres y niños.
También ha contribuido con la entrega de útiles escolares y ha realizado decenas de obras en beneficio de familias de escasos recursos.
Para muchos residentes, Rudy Liriano se ha convertido en un hombre emblemático del trabajo comunitario, reconocido por su dedicación constante a quienes más necesitan una mano amiga.
Con la construcción de este templo en Nuevo Jerusalén, el abogado y líder comunitario busca continuar una labor que, según ha demostrado durante décadas, combina fe, solidaridad y compromiso social.
La obra representa para la comunidad mucho más que la construcción de una iglesia: es la creación de un espacio donde la fe, la educación, la ayuda social y la esperanza puedan encontrarse bajo un mismo techo.

