San Luis  Si no se unen arriba y abajo, el PRM cae de golpe y nadie lo salva

0


Los que sudaron la camiseta reciben migajas: ese no es el cambio que nos vendieron

San Luis, Santo Domingo Este – 8 de agosto de 2026

 

Desde las calles, los barrios y los sectores del distrito municipal de San Luis llega un mensaje claro y contundente: el Partido Revolucionario Moderno luce unido en sus dirigentes de alto nivel, pero en la base popular crece el descontento y la desilusión. Son hombres y mujeres que se dejaron la piel, el tiempo y hasta el poco dinero que tenían para llevar al partido al poder, y hoy sienten que las puertas se les han cerrado en las propias instituciones que están en su territorio.


 Una de las situaciones que más ha levantado polémica es lo que ocurre en el Instituto Tecnológico Superior de San Luis. Es una obra instalada aquí, pero casi no cuenta con personal nacido o criado en la zona. Incluso se ha escuchado decir, en plena cara de los sanluiseros, que “aquí no hay profesionales”, cuando la realidad muestra todo lo contrario: en San Luis sobran maestros, técnicos, licenciados y profesionales de todas las áreas, muchos de los cuales han tenido que emigrar hasta Estados Unidos y otras naciones porque aquí les han cerrado las oportunidades en su propia tierra.

 

Algo parecido sucede con el Acueducto y Alcantarillado “El Naranjo”: los puestos de mejor remuneración y responsabilidad son ocupados mayormente por personas que no pertenecen al distrito, dejando a la gente local sin opciones de empleo digno. Muchos recuerdan que cuando el Partido de la Liberación Dominicana tenía el control, tanto del instituto tecnológico como del ayuntamiento, las plazas se repartían con otra visión, y ahora esperan que el cambio prometido también se sienta en el bolsillo y en el trabajo de los hijos de este pueblo.

 

En el ayuntamiento local, a pesar de los limitados recursos con que se cuenta, hay personas como Esteban Rosa, varios regidores y la propia alcaldesa Wendy Cepeda, quienes se han jugado hasta la camisa para mantener la institución a flote y buscar la ansiada unidad entre dirigencia y base. Pero también hay otros funcionarios que parecen haberse desconectado totalmente de la gente: no contestan llamadas, cambian citas sin aviso, dan largas y dejan a los vecinos esperando respuestas que nunca llegan.

 

El escenario político se torna complejo y de alto riesgo: ya se rumoran alianzas que buscan postular una vicealcaldesa de gran arraigo popular y arrastre electoral –alguien que “jale mucha caña para el ingenio”, como dice el pueblo– acompañando a un candidato a alcalde que no sería de San Luis, sino de San Isidro. Mientras tanto, una figura histórica y respetada como Felipe de la Rosa, quien entregó todo por el triunfo del PRM, permanece hoy junto a sus seguidores en el más absoluto abandono, sin haber logrado ni siquiera colocar un solo colaborador en ninguna institución.

 

La advertencia que recorre cada rincón es sencilla pero contundente: si arriba y abajo no caminan juntos, el partido de gobierno corre el riesgo de caer aplastado por la oposición. “Si tú le echas maíz a una paloma un día y al otro te olvidas, la paloma se va volando donde sí la cuiden”, dicen los vecinos. La gente no pide privilegios, pide justicia, equidad y que el cambio prometido no sea solo para unos pocos.

 

Es hora de escuchar a quienes hicieron posible llegar al poder, porque al final, esa base humilde, trabajadora y leal es la que decide en las urnas el destino de cualquier organización política.

No hay comentarios

🎥 Últimos reportajes en video