San Luis RD Santo Domingo Este , 19 de junio de 2026
Por Diego Torres
En la ceremonia de inauguración del Parque Modelo El Bonito de San Isidro, el director general de Embellecimiento y exalcalde del distrito, Rodolfo Valera, no solo fue invitado de honor y participó en el corte de la cinta, sino que se convirtió en uno de los protagonistas por su trato igualitario y su gran aceptación entre la gente.
Cuando Valera entró, se escuchaba por todos lados: “Ahí viene el doctor Valera, miren al doctor” —incluso yo, que estaba grabando, lo pude percibir—. Era como si se acercara un ciclón de entusiasmo. Se desmontó de su vehículo bien retirado y prefirió venir caminando a pie, y desde ese momento lo acompañaba una multitud que lo recibía con muestras de cariño: “¡Doctor Valera, usted sí es bueno!”, se repetía entre los presentes. Rodolfo Valera saludó hasta lo más humilde sin ningún tipo de discriminación: a diferencia de otras figuras políticas que mantuvieron distancia, él saludaba, abrazaba y conversaba con todos por igual, sin importar condición social, posición o apariencia. A su paso se formó una fila de personas que querían acercársele, como un hormiguero alrededor de su figura.
Al ubicarse bajo la carpa principal, ocupó un lugar preferencial: a su izquierda, la subdirectora de Embellecimiento Elizabeth Burgos, quien también es presidenta de la estructura femenina del PRM en San Luis; a su derecha, el presidente del partido en la demarcación, Alfredo Herrera. Antes de iniciar el acto, saludó personalmente a la alcaldesa Wendy Cepeda, al diputado Juan José Rojas y a cada una de las autoridades presentes, demostrando respeto y cercanía.
Durante la actividad, que inició con las notas del Himno Nacional y continuó con la entrega de reconocimientos —entre ellos uno para el diputado Rojas—, el ambiente se mantuvo atento. Al momento del corte de cinta, la alcaldesa hizo notar la presencia de Valera, quien destacaba por su sencillez, su camisa blanca y su sonrisa permanente. Ambos sostuvieron una conversación privada, mientras las miradas de los asistentes se centraban en ellos.
El calor intenso se hacía sentir, y aunque el equipo de protocolo atendía a las autoridades y miembros del partido, la atención del público seguía fija en el exalcalde. Él mismo lo resume con su filosofía de vida: “Para mí no hay rico ni pobre, soy hijo de Dios y estoy para servir a mi pueblo. Tengo que ser humilde, aunque a veces quiera descansar, siempre debo escuchar a la gente”.
Al finalizar, Valera mantuvo su actitud: conversó con Sheila Martínez, encargada de Relaciones Públicas del ayuntamiento, sobre temas de jardinería y desarrollo local, además de intercambiar impresiones políticas. Vecinos, dirigentes y hasta personal de apoyo se acercaron para saludarlo, reconociendo en él a una figura que ha marcado la historia del distrito.
La actividad transcurrió con solemnidad, sin el tipo de amenidades que suelen acompañar otros eventos, centrada en la obra y en el encuentro entre autoridades y comunidad. Y en medio de todo, quedó claro que Rodolfo Valera sigue siendo una referencia para muchos: un líder que, según los presentes, tiene el don de acercar a la gente con su sencillez y su compromiso.

















