EL ORGULLO NO HACE A NADIE MEJOR PERSONA
Fecha: 29 de mayo de 2026
Por Diego Torres
Santo Domingo Este RD..En nuestra sociedad, vemos con tristeza una actitud que se ha vuelto muy común: hay personas que, al obtener bienes materiales —un buen teléfono, un vehículo, una casa o tener algo de dinero—, de repente se creen superiores a los demás y se llenan de un orgullo dañino y prepotente.
Muchas veces, cuando usted llama a estas personas buscando comunicación, ayuda o información, ni siquiera tienen la educación de contestar. Y si por casualidad atienden la llamada, su tono es agresivo, altivo y molesto. Lo primero que preguntan con desprecio es: "¿Para qué me está llamando?", como si atender a un ciudadano o a un semejante fuera una molestia o algo indigno de su tiempo.
Pero vale preguntarse y hacerles reflexionar:
¿De dónde salieron ustedes?
¿Acaso no son hijos de un padre y de una madre? ¿No nacieron de una familia, humilde o no, igual que todos nosotros? En nuestro país y en todo el mundo, nadie es superior por lo que posee. El dinero, los aparatos o las propiedades son cosas que se consiguen y que también se pueden perder en cualquier momento. Lo que nunca se debe perder es la humildad y la educación.
Que nadie se confunda: tener bienes no lo hace a uno más importante, ni mejor ser humano. Al contrario, la grandeza de una persona se demuestra cuando tiene y sigue tratando a los demás con respeto, con cariño y con la misma sencillez de siempre.
Este es el consejo y el llamado de atención:
Contesta las llamadas y habla con respeto. Si alguien te busca o te llama, siempre es por algo, por una razón. No maltrates, no desprecies ni hables con prepotencia a ningún ciudadano, porque todos somos iguales ante Dios y ante la ley.
Nunca olvides de dónde vienes, porque la vida da muchas vueltas. El verdadero éxito es tener mucho, pero seguir siendo una persona buena, amable y accesible para todos.
Por un país con más humildad y menos arrogancia.
