
El lunes: día de rumba, apagar teléfonos y no cumplir obligaciones
Santo Domingo RD..La realidad que se vive en muchas instituciones del Estado es muy clara: para la mayoría de los empleados, los lunes no son un día para trabajar ni para cumplir con sus obligaciones, sino más bien se han convertido en el "día de zapatero", el día de seguir las rumbas y disfrutar después de las salidas de fin de semana.
Hay quienes amanecen totalmente resacados, sin condiciones ni ganas de hacer nada, y otros simplemente no asumen ningún compromiso con su trabajo. Muchos de ellos no solo dejan de cumplir sus funciones, sino que además apagan sus teléfonos o siguen de fiesta como si no tuvieran ninguna responsabilidad. Incluso hay quienes se mantienen inalcanzables, desaparecen como por arte de magia y no les gusta para nada que los llamen, mucho menos que los busquen para atender algún asunto.
Lo más lamentable es que estas personas no tienen ningún tipo de compromiso con los recursos del Estado, ni con el esfuerzo del pueblo que paga sus salarios y que espera un servicio de calidad. Sin embargo, entre tanta irresponsabilidad, todavía hay una pequeña parte de servidores públicos que se presentan a sus oficinas dispuestos a cumplir, que asumen sus obligaciones con seriedad y que demuestran que sí hay personas responsables y trabajadoras.
A diferencia de quienes se esconden o no cumplen, hay empleados que están disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana, haciendo esfuerzos reales para sacar adelante los proyectos y mejorar la situación del país. Desde que se fundó nuestra isla, se ha visto que muchas personas toman estos trabajos como si fueran algo sin importancia, se acostumbran a la comodidad y con el paso del tiempo se van alejando poco a poco de sus responsabilidades. Pero por suerte, también hay muchos que se mantienen firmes, que siguen cumpliendo con honradez y que no se dejan llevar por la flojera ni por la falta de compromiso.
Es necesario reconocer que, aunque la mayoría actúa de esta manera, existen excepciones que valen la pena destacar: personas que entienden que su cargo es un servicio y no un privilegio, y que trabajan cada día para aportar algo bueno para todos.