¡Sin Miedo a la Tecla! En la Era Digital, la Valentía es el Nuevo Minuto: Un Llamado a la Comunicación Sin Reservas
9 de mayo de 2026.
Por Manuel Polanco
Santo Domingo Este, . En la vertiginosa era digital actual, donde la inmediatez y la conectividad son las monedas de cambio, la premisa es clara: "el que no tenga minuto para llamar o utilizar el WhatsApp, en esto tiempo está obsoleto". Esta sentencia resuena con fuerza en un panorama donde la comunicación se ha democratizado, y la capacidad de expresión personal a través de los medios digitales es una herramienta fundamental.
La accesibilidad es la clave. Los medios de comunicación, y por extensión cualquier interlocutor, están a solo un clic o una llamada de distancia. "Usted lo contrata a través de un teléfono, o lo llama directo o lo llama por WhatsApp", se destaca, enfatizando que las excusas para no comunicarse se han desvanecido. Es cierto que, en el torbellino de mensajes, "puede ser que si a veces le escribe la letra se quede ahí, porque son tantas cosas que a veces se escribe que la letra se quede ahí", pero esta eventualidad no debe ser un freno.
Sin embargo, emerge una preocupación palpable y un llamado de atención urgente: "hay personas que escriben con miedo y también con permiso a otra persona. Eso es muy peligroso". Esta actitud, de operar bajo el yugo del temor o la autorización externa al comunicarse, no solo es ineficaz sino también perjudicial para la expresión genuina. La advertencia es contundente: "estar escribiendo con miedo o para llamar una persona con miedo, es mejor que no lo haga y que no usen su table, su WhatsApp, su computadora para estar escribiendo con miedo".
El mensaje final es un grito a la liberación personal y comunicacional: "el miedo se deja de los zapatos, el miedo se deja dentro de la media de los pantaloncillos, de los calzoncillos, de los pantis, de la blusa, de la camisa, de los sombreros, de los gorros". Es un imperativo tener "corazón y tener valor" para asumir la voz propia en el vasto universo digital, dejando a un lado las inhibiciones que limitan la verdad y la expresión. En la era de la información, la valentía no es una opción, sino una necesidad para la verdadera participación.
