03 de abril de 2026
Por: Licda. Sheila Martínez
Santo Domingo Este RD..conmemoramos el sacrificio más grande de amor que ha existido: la muerte de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. Un día marcado por el dolor, pero también por la esperanza. Jesús entregó su vida por ti y por mí, cargando nuestros pecados, para darnos la oportunidad de reconciliarnos con Dios y recibir el regalo de la salvación.
Este es un tiempo para detenernos, reflexionar profundamente sobre nuestras acciones y volver nuestro corazón a Dios. No fue en vano su sacrificio; fue por amor, por gracia, por misericordia. Hoy más que nunca, recordemos que cada gota de su sangre fue derramada para limpiarnos y darnos una nueva oportunidad.
Que este Viernes Santo nos impulse a vivir en obediencia, humildad y gratitud, reconociendo que su muerte en la cruz nos dio vida eterna.
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
— Isaías 53:5
@mividacondios1
Despierta Tu Promesa
