La Trágica Historia de la Reforma del Cabreto: De la Visión de Juan Bosch al Abandono Gubernamental, a 59 Años del Golpe de 1963
Por Diego Torres
Distrito Municipal San Luis, República Dominicana] – 26 de abril de 2026 – Hoy, 24 de abril, la República Dominicana conmemora un capítulo sombrío de su historia: el 59 aniversario del golpe de Estado de 1963 que derrocó al gobierno democrático del Profesor Juan Bosch. Aquel breve pero revolucionario período presidencial (febrero-septiembre de 1963) fue brutalmente interrumpido, truncando proyectos fundamentales como la reforma agraria, cuyo legado aún lucha por sobrevivir en lugares como la Reforma del Cabreto.
La Reforma del Cabreto, nacida en 1963 bajo la visión de Juan Bosch y ubicada en el Distrito Municipal de San Luis, cerca de Santo Domingo Este, ha sido desde entonces un símbolo de la resiliencia campesina dominicana. Es una zona ganadera y agrícola, habitada por un pueblo humilde y trabajador, que produce yogurt, queso, leche, plátanos, guandules, yautía, yuca, chinola y otros alimentos esenciales. Sin embargo, a pesar de su potencial, hoy se encuentra sumida en el abandono por parte de los gobiernos sucesivos, incluido el del presidente Luis Abinader.
En el corazón de esta historia de lucha y desilusión se encuentra la trayectoria de Manuel de Jesús Torres y Plácida Antonia Reyes Acona, padres de Diego Torres, director del portal "Al Instante a Diario". Ellos llegaron al Distrito Municipal San Luis desde las montañas de San José de las Matas, Rubio de la Manacla –tierras históricamente ligadas a la resistencia patriótica, como la lucha de Manolo Tavares Justo. La pareja, reconocida por su arduo trabajo, llegó para la construcción de la carretera Mella. Manuel de Jesús Torres, un trabajador incansable, fue ordeñador durante el gobierno de Horacio Vázquez y los 30 años de la dictadura de Trujillo.
Tras el derrocamiento de Trujillo y la llegada de Bosch al poder, Manuel de Jesús Torres, entonces un destacado ordeñador en la finca de los Trujillo en el Tamarindo, y su esposa Plácida Antonia Reyes Acona, fueron reconocidos por su laboriosidad. Bosch les obsequió una finca gigantesca en El Cabreto para que cultivaran la tierra. Con el tiempo, criaron a su familia, convirtiéndose en ganaderos y colonos. Hoy, sus hijos, entre ellos Diego Torres y sus cuatro hermanos, son quienes han heredado ese espíritu de trabajo, dedicándose a diversas labores y manteniendo vivo el portal informativo.
El proyecto original de Juan Bosch en El Cabreto era integral: dejó una lechería que suplía de queso, leche y alimentos a todos los campesinos del pueblo. Además, el gobierno de Bosch facilitó un tractor de la reforma agraria para arar las tierras de cada campesino, demostrando un verdadero compromiso con el desarrollo rural.
Sin embargo, a pesar de este legado y la existencia de más de 300 fincas, la mayoría se encuentran hoy en total abandono. Muchas de estas pertenecen a la Dirección General de Reforma Agraria, que paradójicamente, no quiere facilitar tractores, semillas ni cepas de plátano a los campesinos. Ningún político actual parece interesarse en que haya alimentos cercanos. La poca producción que existe es fruto del arduo esfuerzo de los campesinos, quienes "luchan hombro a hombro y mano a mano con los brazos y machete en mano, hacha y con sus manos repletas de callos, pero con orgullo de ser campesino."
Los gobiernos de turno han dado la espalda a la Reforma del Cabreto. Manuel de Jesús Torres, ya fallecido hace varios años, al igual que su esposa Plácida Antonia Reyes Acona –quien en la finca criaba numerosos cerdos–, nunca fueron tomados en cuenta. Incluso, el dinero que les correspondía como colonos y por la venta de algunas propiedades, jamás les fue entregado.
La comunidad denuncia que organismos como el FEDA y la Dirección General de Reforma Agraria parecen ignorar que esta fue la primera reforma agraria del país, quizás porque "solo viven chateando". Se han enviado múltiples cartas buscando fortalecer la producción alimentaria para beneficio del Distrito Municipal San Luis, pero "es imposible", ya que no reciben a nadie en sus oficinas. De igual manera, el Departamento de Agricultura y el Banco Agrícola, que funcionaron eficazmente durante la gestión de Bosch y los 12 años de Joaquín Balaguer, se encuentran hoy "totalmente cerrados" para El Cabreto, que debería ser un modelo para el Distrito Municipal San Luis.
El 24 de abril no solo nos invita a reflexionar sobre los vaivenes de nuestra democracia, sino también a la acción urgente para rescatar y potenciar iniciativas como la Reforma del Cabreto, asegurando que el legado del Profesor Juan Bosch y el esfuerzo incansable de familias como la de Manuel de Jesús Torres y Plácida Antonia Reyes Acona reciban el respaldo estatal que merecen y que se haga justicia a la historia de la primera reforma agraria del país.
