Recuerdan a Hablando Martínez y Sagrario Díaz: 'Voces por la Verdad' alerta sobre amenazas contra comunicadores, líderes comunitarios y mujeres – Señalan marcos legales que protegen a estos actores"
Hoy en día, la organización civil "Voces por la Verdad", dedicada a la protección de los derechos de expresión, la memoria histórica y la igualdad de género, alerta sobre un aumento en las amenazas severas, actos violentos y acusaciones infundadas contra comunicadores, fotógrafos, dirigentes comunitarios y mujeres en diversas regiones del país. Se observa con preocupación cómo en muchos casos las amenazas se difunden primero en redes sociales, para luego derivar en agresiones físicas o incluso asesinatos.
"Vemos con preocupación cómo algunas personas intentan replicar la lógica del pasado: silenciar a quienes dan visibilidad a las realidades de nuestras comunidades y a las mujeres que se atreven a ocupar espacios públicos o defender sus derechos", afirmó María González, coordinadora general de la entidad. "Estos actores no hacen más que trabajar por el bienestar de sus vecinos y por la equidad, y la violencia nunca puede ser la respuesta".
La organización reporta que en los últimos seis meses han recibido más de 20 denuncias de amenazas contra comunicadores, líderes comunitarios y mujeres, de las cuales el 60% involucra agresiones en plataformas digitales. Además, ha iniciado un programa de capacitación y acompañamiento para fortalecer la seguridad de estos grupos, así como una campaña de sensibilización para recordar casos como los de Martínez y Díaz y evitar que la historia se repita.
Marco legal que protege a comunicadores, líderes comunitarios y mujeres
Según el Código Penal de la República Dominicana y leyes específicas, las conductas de violencia, agresión y amenaza contra estos actores están tipificadas con penas severas:
Para comunicadores y líderes comunitarios
- Asesinato: El artículo 131 establece prisión de 8 a 16 años. Si la víctima es un comunicador o líder comunitario en razón de su labor, se considera homicidio cualificado (artículo 132) con penas de 12 a 25 años. El sicariato (artículo 102) lleva prisiones de 30 a 40 años.
- Amenazas: El artículo 347 sanciona con 4 a 8 años de prisión y multa; la pena se aumenta en un tercio si la víctima es un profesional de la comunicación o líder comunitario.
- Difamación e injuria: El artículo 367 tipifica estos delitos; contra particulares, la difamación lleva 6 días a 3 meses de prisión (artículo 371) y la injuria multas de 5 a 50 pesos (artículo 372). Si las agresiones son contra líderes reconocidos, las penas se incrementan (artículos 369 y 370). La difusión de contenidos falsos en redes sociales (artículo 192) puede llevar 2 a 5 años de prisión.
Para mujeres (violencia de género)
- Violencia contra la mujer: El artículo 309-01 de la Ley 24-97 define como tal toda acción o conducta en razón de género que cause daño físico, sexual o psicológico. El artículo 309-3 establece prisión de 5 a 10 años si se incumple el hogar de la víctima, se causa daño grave o se porta arma sin intención de matar.
- Amenazas y persecución en redes sociales: La persecución reiterada (stalking) está tipificada con 6 meses a 2 años de prisión; la pena se duplica si se usa internet o si la víctima es una mujer (proyecto de ley en trámite que aumenta aún más las sanciones para casos de ciberstalking contra mujeres). Además, la difusión de contenido falso o manipulado (como deepfakes) con fines de humillar a mujeres puede llevar 2 a 6 años de prisión, con agravantes si se usa redes sociales.
- Asesinato de mujeres (feminicidio): Aunque no está tipificado como delito autónomo en el Código Penal dominicano, el homicidio de una mujer en razón de su género se considera cualificado, con penas de 12 a 25 años (artículo 132), y puede acumularse con otras figuras como la violencia doméstica o la agresión sexual.
- Violación sexual: El artículo 331 establece prisión de 10 a 15 años, aumentándose a 20 años si la víctima es una mujer en situación de vulnerabilidad.
Se hace un llamado público a las autoridades para que fortalezcan las medidas de protección a estos grupos, investiguen a fondo cada denuncia y aseguren que los responsables de las amenazas sean llevados ante la justicia.
"El legado de Hablando Martínez y Sagrario Díaz debe ser un recordatorio de que la libertad de expresión y la igualdad de género son pilares de cualquier democracia", añadió González.

