San Luis ante un momento clave: la necesidad de una convención democrática en el PRM
Por: Esteban Rosa
14 de marzo de 2026
San Luis ''convenciones internas que actualmente vive el Partido Revolucionario Moderno (PRM), se ha generado un debate legítimo y necesario en torno al mecanismo mediante el cual deben elegirse las nuevas autoridades partidarias en las distintas estructuras territoriales, incluyendo nuestro Distrito Municipal de San Luis.
Este momento representa una oportunidad histórica para reafirmar los principios que dieron origen a nuestra organización política: la democracia interna, la participación de la militancia y el respeto a la voluntad de las bases del partido.
Sin embargo, en medio de este proceso han surgido distintas posiciones. Por un lado, se plantea la modalidad de elección mediante delegados; por otro, un importante sector de la militancia ha manifestado su aspiración de que la escogencia de las nuevas autoridades se realice mediante una convención abierta con el padrón del partido, garantizando la participación directa de los miembros y dirigentes.
Es comprensible que en cualquier organización política existan visiones distintas sobre los mecanismos de elección. No obstante, cuando se trata de fortalecer la institucionalidad partidaria, resulta imprescindible reflexionar con serenidad, responsabilidad y sentido democrático sobre cuál es el método que mejor representa el espíritu del PRM.
En muchos casos, los sistemas basados exclusivamente en delegados tienden a concentrar el poder de decisión en un grupo reducido de personas, lo que puede generar percepciones de exclusión entre amplios sectores de la militancia. Esto ocurre especialmente cuando dichos delegados responden a estructuras previamente consolidadas dentro del partido, lo que limita las oportunidades de participación de nuevos liderazgos y de dirigentes emergentes.
Por esa razón, una parte significativa de la militancia ha expresado su preocupación de que el proceso interno no se convierta en un mecanismo que favorezca la permanencia automática de los actuales dirigentes, sino en un verdadero ejercicio democrático donde la base del partido tenga la oportunidad de expresar libremente su voluntad.
En ese sentido, también se ha planteado la posibilidad de alcanzar consensos o acuerdos internos, lo cual en principio constituye un mecanismo válido dentro de la política. Sin embargo, para que un consenso sea legítimo, debe construirse sobre la base de la inclusión, el diálogo amplio y la participación real de los distintos sectores del partido. Un consenso no puede interpretarse como la simple continuidad de los mismos actores sin que exista un proceso de consulta y legitimación ante la militancia.
La democracia partidaria no solo fortalece al partido hacia lo interno, sino que también envía un mensaje claro a la sociedad sobre el compromiso de la organización con los valores de participación, igualdad y transparencia.
En el caso particular de nuestro Distrito Municipal de San Luis, donde existe una militancia activa, comprometida y con vocación de servicio, celebrar una convención democrática y abierta podría representar múltiples beneficios para el fortalecimiento del PRM.
Entre los aspectos positivos de una convención abierta se destacan:
• Mayor legitimidad de las autoridades electas, al ser escogidas directamente por la militancia del partido.
• Fortalecimiento de la democracia interna, garantizando igualdad de oportunidades para todos los aspirantes.
• Mayor integración de la base partidaria, permitiendo que los miembros se sientan parte activa del proceso político.
• Transparencia y confianza en el proceso, reduciendo tensiones internas y evitando percepciones de imposición.
• Renovación del liderazgo político, facilitando la participación de nuevos dirigentes y fortaleciendo el relevo generacional dentro del partido.
Por el contrario, la imposición de candidaturas o la limitación de la participación de la militancia podría generar consecuencias negativas para la organización política, tales como:
• Descontento y desmovilización de la base partidaria.
• Percepción de falta de democracia interna.
• Debilitamiento de la legitimidad de las autoridades escogidas.
• Conflictos internos innecesarios que afectan la unidad del partido.
• Desconfianza en los procesos institucionales del partido.
Es importante recordar que la fortaleza de un partido político no se mide únicamente por su capacidad electoral, sino también por la calidad de sus procesos internos y por el respeto a los derechos de sus militantes.
La militancia del PRM ha demostrado, a lo largo de los años, su compromiso con los valores democráticos que inspiraron la creación de esta organización política. Por ello, es natural que hoy aspire a participar activamente en la elección de sus autoridades, en igualdad de condiciones y con pleno respeto a los principios de transparencia, inclusión y democracia.
Más que un conflicto interno, este momento debe ser visto como una oportunidad para fortalecer la institucionalidad del partido, consolidar la unidad sobre bases democráticas y reafirmar el compromiso del PRM con la participación de su militancia.
Al final del día, la verdadera fortaleza de una organización política reside en la confianza de su gente y en el respeto a la voluntad de quienes la conforman.
San Luis merece procesos transparentes, inclusivos y democráticos. Y el PRM, como partido de gobierno y principal fuerza política del país, debe seguir siendo ejemplo de institucionalidad y participación.
“El PRM nació para defender la democracia. Hoy la militancia exige una convención transparente, abierta y participativa.”
