Vivir con Sensibilidad: El Camino para Cumplir la Voluntad de Dios”
Fecha:
12 de marzo de 2026
Por Sheila Martínez
Santo Domingo Este RD. Para vivir conforme a la voluntad de Dios, debemos primero sintonizar nuestros sentidos espirituales con el ritmo de Su compasión. La Biblia nos enseña que Dios no es ajeno a nuestro caminar; Él cuenta nuestras lágrimas y conoce nuestros suspiros. Por lo tanto, una vida de santidad es, por definición, una vida de profunda sensibilidad.
1. Ver como Dios Ve
Frecuentemente caminamos por la vida con "escamas en los ojos", ignorando el dolor ajeno o las señales de los tiempos. En la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:30-37), la diferencia entre los que pasaron de largo y el que se detuvo no fue la religión, sino la mirada. El Samaritano vio y fue movido a misericordia.
La clave: La sensibilidad comienza cuando dejamos de mirar el reloj y empezamos a mirar los rostros.
2. Sentir como Dios Siente
Jesús, siendo el cumplimiento perfecto de la voluntad del Padre, nunca fue indiferente. Ante la muerte de Lázaro, aun sabiendo que lo resucitaría, la Biblia dice: "Jesús lloró" (Juan 11:35). Esa vulnerabilidad muestra que para Dios, nuestros sentimientos importan. Cultivar la sensibilidad humana es permitir que el dolor del mundo nos afecte, rompiendo la apatía que el ritmo moderno intenta imponernos.
3. Actuar conforme al Espíritu
Santiago nos advierte que una fe sin obras es muerta (Santiago 2:17). La sensibilidad humana es el puente entre la lectura de la Palabra y la obediencia real. No basta con saber que debemos amar; la voluntad de Dios se cumple cuando esa sensibilidad nos lleva a:
• Consolar al que sufre.
• Denunciar la injusticia.
• Compartir el pan con el hambriento.
• Ofrecer una palabra de gracia en un momento de tensión.
Conclusión: Un Corazón Transformado
Dios nos hizo una promesa a través del profeta Ezequiel que sigue vigente hoy:
"Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne." (Ezequiel 36:26)
Vivir con sensibilidad ante los acontecimientos diarios es el mayor acto de adoración. Es reconocer que en cada situación cotidiana hay una oportunidad para que el Reino de Dios se haga presente a través de nuestra humanidad redimida. No te blindes contra el mundo; deja que Dios lo use para moldear tu carácter.
@mividacondios1
Despierta Tu Promesa

