Amados, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor es de Dios.”

0

 

(1 Juan 4:7)

 Por Sheila Martínez 

Santo Domingo Este RD..Hay algo que el cielo susurra mientras la tierra corre: el amor no es una opción, es nuestra esencia cuando caminamos con Dios. En medio de agendas llenas, responsabilidades pesadas y sonrisas que a veces esconden cansancio, el Señor nos recuerda que fuimos creados para amar… y que en ese amor encontramos dirección.


Padre bueno, gracias porque cuando el mundo parece indiferente, Tú sigues siendo atento. Cuando nadie nota las luchas internas, Tú conoces cada pensamiento, cada lágrima callada, cada esfuerzo invisible. Gracias porque no solo ves mis batallas, sino que me sostienes en ellas. Cuando mi fuerza disminuye, Tu amor me levanta; cuando el ruido me distrae, Tu voz me centra.


Señor Jesús, enséñame a mirar como Tú miras. A entender que cada persona carga procesos que no se publican, heridas que no se cuentan, sueños que aún tiemblan. Que no sea ligera mi opinión ni duro mi juicio. Que mi respuesta siempre nazca del amor, porque el amor proviene de Ti.


Hazme instrumento de compasión en un mundo que corre sin detenerse a sentir. Que mis palabras sean refugio, que mis silencios acompañen, que mi presencia transmita paz. Que donde haya prisa, yo lleve paciencia; donde haya frialdad, yo siembre ternura; donde haya desesperanza, yo refleje Tu luz.


Hoy entiendo que amar no es debilidad, es obediencia. Amar es parecerse a Dios. Amar es adorar con acciones. Y si el amor viene de Ti, entonces cada acto sincero es una semilla eterna.


Que mi vida no solo hable de fe, sino que practique el amor. Porque quien ama, permanece en Dios… y Dios permanece en él.


@mividacondios1 

Despierta Tu Promesa

No hay comentarios