La traición a Jesucristo: más allá de Judas, un reflejo de la fragilidad humana
17 de febrero de 2026
La traición a Jesucristo por parte de quienes lo acompañaban no se limitó únicamente a Judas Iscariote, sino que incluyó actitudes y acciones de varios de sus discípulos, ampliando así la dimensión del tema más allá de la simple entrega material.
Principales aspectos de la traición por sus compañeros
1. La traición de Judas Iscariote
Fue el acto más directo y evidente. Judas pactó con los sumos sacerdotes para entregar a Jesús por treinta piezas de plata (Marcos 14:10-11). Durante la Última Cena, lo identificó con un beso en el momento del arresto (Juan 18:1-5). Su acción suele asociarse con la codicia y con la pérdida del sentido de la misión que compartía con el Maestro.
2. La negación de Pedro
Pedro, aunque no lo entregó a las autoridades, negó conocerlo tres veces antes del canto del gallo, tal como Jesús lo había predicho (Lucas 22:54-62). Esta forma de traición estuvo marcada por el miedo y la debilidad ante la presión, mostrando cómo el temor puede quebrantar incluso las promesas más firmes.
3. La huida de los discípulos
En el momento del arresto, en el Huerto de Getsemaní, todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron (Marcos 14:50). Esta deserción colectiva representó una ruptura del compromiso de permanecer a su lado, evidenciando la fragilidad humana ante el peligro y el sufrimiento.
Reflexión final
En la enseñanza cristiana, estos episodios no solo narran hechos históricos de dolor y abandono, sino que también transmiten profundas lecciones espirituales: la vulnerabilidad del ser humano, la importancia de la perseverancia en la fe y la posibilidad del arrepentimiento. El caso de Pedro, quien posteriormente se convirtió en una figura clave de la primera comunidad cristiana, resalta que la caída no es el final cuando existe un sincero
