Trabajo duro entre semana, miseria los lunes: la cultura del exceso que frena a la sociedad dominicana
Santo Domingo, República Dominicana – 17 de enero de 2026
Santo Domingo RD. La sociedad dominicana se caracteriza por ser trabajadora, alegre y resiliente, pero también por vivir profundas contradicciones que afectan su desarrollo social y familiar. Mientras una gran parte de la población se esfuerza día a día para salir adelante con dignidad, otra vive atrapada en una rutina de excesos que termina pasando factura.
De lunes a viernes muchos trabajan arduamente, pero al llegar el fin de semana gastan lo poco que ganan en bebidas, fiestas y diversiones momentáneas. Los viernes se preparan para “darse vida” y los lunes amanecen sin recursos, sin ánimo y, en muchos casos, sin siquiera dinero para un desayuno básico.
Esta forma de vida ha normalizado el abandono de responsabilidades. No importa quedarse sin un peso, ni que los hijos o la familia sufran necesidades; lo prioritario es la borrachera, la piscina, la playa y la fantasía del momento. Es una cultura que, aunque no representa a todos, sigue siendo muy visible y preocupante.
Sin embargo, sería injusto generalizar. Existen muchos dominicanos ejemplares que no le temen al trabajo, tanto dentro como fuera del país. Hombres y mujeres que luchan con honor, que ahorran, que piensan en el futuro y que demuestran que sí se puede progresar con disciplina y sacrificio.
La migración también refleja esta dualidad. Algunos salen del país en busca de oportunidades y logran construir una mejor vida, mientras otros exportan los mismos vicios, creyendo que “darse vida” es sinónimo de éxito, cuando en realidad están acelerando su propia destrucción.
La República Dominicana no es solo fiesta ni solo sacrificio: es una mezcla de ambos extremos. El verdadero reto está en fortalecer la conciencia colectiva, promover la responsabilidad y recordar que el progreso real no se construye en un fin de semana, sino con constancia, trabajo y visión de futuro.
