Dónde está el presupuesto? Alcalde de Bayaguana no responde por bomba sumergible
Cinco meses sin agua: comunidad de El Guanito en Bayaguana clama por una bomba sumergible mientras acusan al alcalde Frangel García de abandono
Bayaguana, Monte Plata. – La comunidad de El Guanito, un barrio rural y trabajador del municipio de Bayaguana, lleva más de cinco meses sin acceso adecuado al agua potable, debido a la falta de una bomba sumergible. Esta situación ha generado una profunda crisis sanitaria y social, afectando principalmente a niños, ancianos y familias campesinas que dependen del agua para su subsistencia y labores agrícolas.
Según denunciaron varios comunitarios, el alcalde Frangel García ha sido informado repetidamente sobre esta necesidad urgente, pero hasta la fecha no ha hecho nada para resolver el problema. Los residentes aseguran que la compra de una bomba es una inversión menor en comparación con el presupuesto que maneja el ayuntamiento, y acusan al edil de utilizar los recursos municipales en asuntos personales y familiares, dejando de lado las necesidades prioritarias del pueblo.
"Estamos cansados de esperar. No es posible que en pleno siglo XXI estemos bañándonos en pozos contaminados y bebiendo agua de laguna, mientras el alcalde se cruza de brazos. Aquí producimos ñame, yautía, guandules, plátanos, y otros alimentos que van directo al mercado, pero no tenemos ni una bomba para sacar agua limpia", expresó con indignación un productor agrícola de la zona.
La situación ha alcanzado niveles alarmantes. Diversas fuentes aseguran que en los próximos días se realizarán protestas y movilizaciones en El Guanito, exigiendo una respuesta inmediata del Ayuntamiento de Bayaguana. La comunidad también hace un llamado urgente a la Procuraduría General de la República y a la Contraloría, para que investiguen a fondo el uso de los fondos municipales y determinen si existen irregularidades en la administración de Frangel García.
Pero el abandono institucional no se limita al tema del agua. En El Guanito también se encuentra una escuela cuya construcción lleva más de 20 años paralizada. La estructura está casi terminada, pero sigue sin ventanas ni techo. Como consecuencia, decenas de niños deben recorrer varios kilómetros hasta otras comunidades para recibir clases, arriesgando su seguridad y bienestar.
La gobernadora de Monte Plata, quien según los residentes también es oriunda de El Guanito, ha sido duramente cuestionada por su indiferencia ante los reclamos. “Lo único que le interesa es cobrar su cheque, maquillarse y andar con gafas oscuras para no ver al pueblo que la necesita”, denunció una madre comunitaria.
Los residentes exigen al presidente Luis Abinader y al Ministerio de Educación que presten atención inmediata a esta comunidad, que a pesar de ser una de las zonas agrícolas más productivas de la región, ha sido marginada y olvidada por las autoridades.
El Guanito necesita soluciones urgentes, no promesas vacías. Agua, educación y dignidad son derechos, no favores.
