Rafaela Javier lanza operativo, pero olvida a su pueblo sumido en la pobreza
Gobernadora de Monte Plata lanza operativo de Semana Santa, pero el pueblo clama por soluciones reales ante la crisis
Monte Plata.– La gobernadora provincial Rafaela Javier Gomera encabezó esta semana el lanzamiento del operativo de seguridad para Semana Santa, acompañada de distintas autoridades civiles y militares. Durante el acto, advirtió que se prohibirá la venta de bebidas alcohólicas en toda la provincia y que los motoristas que circulen sin casco serán detenidos hasta finalizar el asueto.
Aunque la medida busca prevenir accidentes y preservar vidas durante estos días festivos, la población no pudo dejar de notar el contraste entre las prioridades del gobierno y la realidad que enfrenta el pueblo. La gobernadora, que portaba unas gafas negras que no permitían ver sus ojos, ofreció declaraciones breves, sin referirse a los múltiples problemas estructurales que siguen sin atenderse en Monte Plata, Bayaguana y sus comunidades rurales.
¿Por qué tanto silencio frente al abandono histórico de nuestros campos?
Rafaela Javier es oriunda de Ecuanimito, una comunidad rural de Bayaguana que, como muchas otras, sufre una profunda crisis de abandono y miseria. En ese mismo lugar hay una escuela con más de 20 años sin recibir mantenimiento; el techo se filtra, las aulas están deterioradas y los niños estudian en condiciones indignas. El destacamento policial no cuenta con lo básico para operar, y la inseguridad se ha vuelto parte del día a día de los residentes.
La situación se repite en Los Hidalgos, Sabana Grande de Boyá, Don Juan, Majagual, Chirino y Peralvillo, donde no hay acceso adecuado al agua potable, los caminos vecinales están destruidos, y los centros de salud carecen de insumos y personal suficiente.
El pueblo pide más que operativos temporales. El pueblo necesita justicia social.
La economía local está colapsando. El pequeño productor no recibe apoyo estatal, la juventud no encuentra empleo y muchos padres no pueden mandar a sus hijos a estudiar porque no hay transporte, ni comida, ni esperanza. En zonas agrícolas de Bayaguana y Monte Plata, los ganaderos y agricultores trabajan sin asistencia técnica, sin caminos para sacar sus productos, y sin un mercado justo para venderlos.
Mientras tanto, los funcionarios parecen más enfocados en actos protocolares que en resolver las necesidades reales de una población que ya no aguanta más. La gente no quiere palabras bonitas ni promesas vacías. Quiere escuelas dignas, agua limpia, hospitales funcionales, calles transitables, y seguridad para vivir.
Semana Santa debe ser un tiempo de reflexión, pero también de acción.
Ojalá que esta Semana Santa sirva para que la gobernadora Rafaela Javier Gomera reflexione, no solo como autoridad, sino como hija de este pueblo que hoy clama por justicia, dignidad y oportunidades reales. No se puede gobernar con los ojos cerrados ni desde una burbuja. Monte Plata necesita más que operativos. Necesita voluntad, compromiso y una respuesta urgente ante la crisis económica, social y moral que la está consumiendo.

