De acuerdo con Defensa, los drones en cuestión se acercaron a la instalación militar desde el noreste.
Los sistemas de defensa antiaérea lograron destruir los aparatos "a una distancia segura de la base". El suceso no dejó víctimas ni provocó daños materiales.
"La base aérea rusa de Jimin está funcionando en régimen rutinario", comunicó el Ministerio de Defensa.